¿Cómo sostienes una nueva forma de ser? - Magda Barceló
2047
post-template-default,single,single-post,postid-2047,single-format-standard,cookies-not-set,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

¿Cómo sostienes una nueva forma de ser?

¿Cómo sostienes una nueva forma de ser?

¿Cómo hago para mantenerme en lo nuevo?

Al abrazar una nueva forma de ser, una de las personas a las que acompaño a través del coaching, me preguntaba: ¿Cómo hago para mantenerme en lo nuevo? ¿Me encanta este nuevo espacio desde el que vivo y sin embargo no tengo del todo claro como es? ¿Qué hago cuando vuelvo a lo de antes?

Por ejemplo podemos acudir a un retiro meditativo y al final del mismo sentirnos diferentes y ver la vida de forma distinta. Actuar unos días de acorde a esta forma, tal vez más calmada o más compasiva con nosotros mismos y los otros. Sin embargo, esto no hace mella profunda y al cabo de un breve periodo volvemos a nuestro estado anterior.

Dejar nuestra forma de ser anterior, nuestro piloto automático, la versión de nosotros con la que nos identificábamos, y sostener una de nueva exige coraje y compromiso sostenido. De lo contrario, hacemos visitas puntuales a un estado de consciencia superior, sin conseguir mantenernos en el mismo. Ken Wilber distingue entre estados (states) y etapas (stages) de desarrollo. Estados son visitas a niveles evolutivos de forma temporal, que no se consolidan en nuestro ser. En cambio las etapas evolutivas, hacen referencia a una estabilización y consolidación de un peldaño evolutivo concreto.

No te vuelvas a dormir

No te vuelvas a dormir

La brisa al alba tiene secretos a contarte

La brisa al alba tiene secretos a contarte.
No te vuelvas a dormir.

Debes pedir aquello que realmente quieres.
No te vuelvas a dormir.

La gente va y viene a través del umbral
donde los dos mundos se tocan.

La puerta es circular y está abierta.
No te vuelvas a dormir.

Mewlana Jalaluddin Rumi (traducido por Magda Barceló)

Interpreto el poema de Rumi  como una oda al despertar, cuando ya hemos pisado el terreno de un nuevo peldaño evolutivo. Desde esta forma de ser, somos más nosotros y la vida cobra unos contornos de mayor viveza y posibilidad. Es en estos momentos en los que a mi entender, vamos y regresamos a través del umbral de la consciencia. Existe todavía una atracción hacia nuestro estado anterior – por parte del entorno cultural, de nuestras relaciones, así como por nuestras estructuras neurológicas internas-, que parafraseando a Rumi, nos invita a dormirnos de nuevo. Sin embargo el poeta exhorta, “Debes pedir aquello que realmente quieres”, lo que yo traduzco como, no temas en mantenerte despierto, pues es lo que realmente quieres. Pídelo, decláralo a los cuatro vientos. Y en cualquier caso, aunque atravieses la puerta circular, “no te vuelvas a dormir”, o despierta de nuevo en cuanto antes.

Para pautas más concretas sobre cómo habitar lo nuevo, a pesar de los seguros traspiés de nuestro viaje evolutivo singular, te invito a leer mi próximo blogpost.

No hay comentarios