COMUNICACIÓN EXPLÍCITA: EL PODER DE LA TRANSPARENCIA - Magda Barceló
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COMUNICACIÓN EXPLÍCITA: EL PODER DE LA TRANSPARENCIA

COMUNICACIÓN EXPLÍCITA: EL PODER DE LA TRANSPARENCIA

“La comunicación explícita, como con casi todo, empieza con uno mismo. Si no eres explícito contigo mismo, es decir si no puedes ver con claridad, tus pensamientos, emociones, sensaciones, expectativas y deseos, no podrás compartirlos con claridad con otras personas, y tu forma de comunicarte no será efectiva.”

Este post es el cuarto de la serie de posts y webinars en los que exploro cada una de nueve capacidades básicas que configuran la mente autora de sí misma, según la teoría de desarrollo adulto del profesor de Harvard, Robert Kegan.

CUANDO LA COMUNICACIÓN EXPLÍCITA NO EXISTE

  • Aida trabaja como dietista en su consulta privada. La consulta funciona muy bien, y sin embargo, ella se siente molesta con sus clientes cuando le cancelan visitas a último momento, lo que sucede a menudo. Aida no saca este tema con sus clientes y cuando lo hace es por encima. Todo sigue igual.
  • Con la llegada de los hijos Juan y Lucía les han dado total prioridad. Sin hablar de forma explícita de sus deseos a nivel individual y familiar, ambos se encuentran presos de expectativas del otro, y lo que se supone que han de hacer como familia.
  • Jorge es responsable de calidad de una empresa de alimentación. Estando siempre disponible y con una actitud resolutiva se ha convertido en la “persona recurso” cuando surgen problemas, es decir todo el tiempo. Aunque Jorge se siente agotado, y se da cuenta de que está descuidando la calidad, su principal responsabilidad, no encuentra forma de transformar la situación.

TU VIDA SIN LA CAPACIDAD DE COMUNICARTE EXPLÍCITAMENTE

Sin la capacidad de comunicarte explícitamente, experimentas la vida desde como “las cosas son”, como si sólo hubiera una realidad fuera y dentro de ti. Desde este espacio, la comunicación surge desde lo que yo denomino “realidad proyectada”. Tu tienes una realidad y la proyectas sobre los demás asumiendo que también es su realidad, es decir que perciben lo mismo que tu.

A nivel práctico a menudo esperas que las personas de tu entorno adivinen tus deseos y expectativas. Cuando esto no sucede, sientes que los otros no están a tu altura o que la vida es injusta y tal vez te acompañe un sentimiento de frustración. En otra versión de lo mismo, puede ser que simplemente te sientas desbordado y no veas posible un cambio en la situación.

Además, cuando en tus interacciones te comunicas desde una “realidad proyectada” estás invitando a malentendidos, confusiones y conflictos.

QUÉ ES LA COMUNCIACIÓN EXPLÍCITA

CONTACTANDO TU EXPERIENCIA INTERNA

La comunicación explícita nace de la consciencia que cada uno cuenta con una “verdad” o experiencia cognitiva y emocional distinta. Al hacerte consciente de esta diversidad experiencial, dejas de asumir que entiendes o que te entienden y te vuelves más explícito al comunicarte.

La comunicación explícita, como con casi todo, empieza con uno mismo. Si no eres explícito contigo mismo, es decir si no puedes ver con claridad, tus pensamientos, emociones, sensaciones, expectativas y deseos, no podrás compartirlos con claridad con otras personas, y tu forma de comunicarte no será efectiva.

El segundo requerimiento de esta competencia es que te conozcas y te familiarices con tu “experiencia interna”. Es decir que entiendas que tus sentimientos, sensaciones e interpretaciones (pensamientos) no son “la realidad” sino “tu realidad”. Existen distintos niveles de conocimiento de la “experiencia interna” de uno mismo, abarcando distintas dimensiones de tu experiencia en el momento presente. Los siguientes van de menor a mayor complejidad, es decir cuanta mayor es tu consciencia de tu experiencia interna, más de estas dimensiones están a tu disposición en el momento presente:

  • lo que piensas
  • lo que sientes
  • lo que experimentas corporalmente
  • tu interpretación de los hechos
  • tu intención y propósito personal
  • tu intención para la relación

By Christin Hume from Unsplash

RESPONSABLE DE TU EXPERIENCIA INTERNA

Una vez has asumido la unicidad de tu experiencia interna, el segundo paso es hacerte

responsable de la misma. Responsabilizarte tu experiencia interna es hacerte responsable de lo que piensas, sientes e interpretas, así como de tus intenciones. Saber que solamente puedes pedir cuentas a ti de ello y que está en tus manos transformarlo. Desde este lugar, puedes compartir tu sentir pero en ningún caso culpabilizas a otros del mismo.

Hacerte responsable de tu experiencia interna es un proceso evolutivo. Marshall B.Rosenberg en su clásico Comunicación No Violenta, habla de tres estadios del mismo en relación a las propias emociones:

  • ESCLAVITUD EMOCIONAL: estadio en el que haces responsables a los otros de lo que sientes y te responsabilizas de las emociones y situaciones de otros.
  • EMOCIONALMENTE “BORDES”: estadio en el que rechazas responsabilizarte de las emociones de otros, mientras asumes responsabilidad de las tuyas. Todavía sientes miedo y culpa por expresar tus necesidades y no asumir las de otros.
  • LIBERACIÓN EMOCIONAL: tomas responsabilidad plena de tus emociones e intenciones. En la medida en que integras la unicidad de tu experiencia interna y te haces responsable de la misma, tu empatía crece pues te haces más consciente de las singularidades de la realidad interna de otros.

EXPRESAR DESDE LA COMUNICACIÓN EXPLÍCITA

Cuando estás en contacto con tu realidad interna y te haces responsable de la misma, tu expresión se vuelve clara y transparente. Esta transparencia es óptima cuando no contiene apego en su expresión. Es decir te comunicas sin estar apegado a que los otros hagan determinadas cosa fruto de lo que has dicho. Así mismo, a la vez que te interesas por conocer y desvelar las necesidades y deseos de los otros, no te sientes obligado a satisfacerlos.

Cuando cuentas con la capacidad de comunicarte explícitamente, sabes que tu propósito vital y tus necesidades no están en contradicción con el flujo de la vida, sino que forman parte de él. Con esta capacidad aumenta tu fluidez para crear y marcar límites. Tu capacidad de comunicación se vuelve una herramienta poderosa para relacionarte y modelar tu camino desde el respeto hacia ti mismo y los otros.

DESARROLLAR LA COMUNICACIÓN EXPLÍCITA EN 4 PASOS

1- Practica el estar en contacto con tu “realidad interna” y el responsabilizarte de la misma. Pon en práctica el contactar en el momento presente con más dimensiones de la misma.

2- Cada vez que vayas a comunicarte pregúntate: ¿Cuál es tu realidad interna? (pensamientos, emociones, interpretaciones, intenciones) ¿Qué quieres de esta interacción? Exprésate desde ahí.

3- Durante la comunicación, practica el interesarte por la realidad interna del otro, sin responsabilizarte de la misma. Es decir contacta con el conjunto de emociones, pensamientos e interpretaciones que generan la experiencia interna de la persona con la que te relacionas.

4- A medida que pongas en práctica la comunicación explícita ten una actitud compasiva contigo mismo y con los otros, desde la consciencia que la comunicación personal es una de las facetas humanas más complejas que existen.

CONTINUANDO LA EXPLORACIÓN

Me encantará leer tu feed-back, preguntas y comentarios en Twitter, Facebook o Instagram #comunicacionexplicita.

Para profundizar en el tema, te invito a la conferencia on-line COMUNICACIÓN EXPLÍCITA: el poder de la transparencia de una hora que ofreceré el próximo 25 de julio a las 18:00 zona horaria Barcelona (España). Inscripciones al siguiente link

Si quieres descubrir cómo el coaching puede ayudarte en este aspecto y muchos otros, contáctame en hola@magdabarcelo.com. Me encantará conversar contigo.

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